LA NUEVA MELODÍA ES YAÍMA

Posted Octubre 9, 2009 by francisnet
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Yaíma Orzco, joven y talentosa trovadora de Villa Clara, Cuba.

Yaíma Orzco, joven y talentosa trovadora de Villa Clara, Cuba.

Fue deslumbrante, definitivamente. Por lo menos así lo sentí desde que comencé a escuchar la primera pieza emergida de la voz de Yaíma Orozco, en el concierto nombrado «Nueva melodía», que ofreciera semanas atrás en el ya emblemático patio, para la música, del Museo de Artes Decorativas, de la capital villaclareña.

La única exponente femenina, hasta ahora, de La Trovuntivitis —grupo de jóvenes músicos del territorio empeñados en mantener viva la cubanísima trova, y lo han logrado muy bien— deleitó a un numeroso público seguidor del género y de ella misma. Un privilegio sólo ganado cuando se hace música con sinceridad, autenticidad y sin esnobismos, de la que no abunda hoy en día y que tan necesaria se nos hace.

Con un acompañamiento de lujo, protagonizado por Maykel Elizarde y su cuarteto —ahora Maykel’s Quartet, y quien también corrió con un acertado arreglo de los temas—,  Yaíma constató la madera de la cual está hecha. Madera musical legítima y preciosa, de esas que deben conservarse a toda costa, ante la tala indiscriminada de la comercialización ramplona, de las muchas veces injusta no divulgación de los medios y la ignorancia consciente de las disqueras.

—¿Cómo surgió esa idea de unirse el cuarteto de Maykel Elizarde y tú?

—Maykel y yo nos conocemos hace mucho tiempo. Estudiamos en la secundaria y desde entonces compartíamos momentos la música. Él tocaba guitarra y empezaba sus primeros pasos con el tres, con el cuál hoy es un maestro. Al terminar la escuela, dejamos de vernos un tiempo. Cuando volvimos a encontrarnos Maykel ya era un profesional, mientras yo andaba en la búsqueda de serlo.

«Volvimos a compartir, a descargar en el parque, en encuentros ocasionales en conciertos. Luego creó su cuarteto, buenísimo, compuesto por músicos virtuosos. Y un buen día se nos ocurrió hacer algo juntos en serio.

—¿Qué vieron en común en sus trabajos, si cultivan géneros diferentes?

—Cuando decidimos trabajar juntos nos unía muchas cosas en común. Principalmente, que ambos somos proyectos artísticos  nuevos, en la búsqueda de sonoridades novedosas, reveladoras.

Y parece habernos salido bien y que ha gustado de veras, pues nos han hecho varias propuestas, como una presentación en La Habana, y una gira por todo el país el próximo año.

—En qué te basas para escribir canciones profundas, sin caer en frivolidades.

—A la hora de componer no tengo una fórmula específica. Nacen de vivencias personales. Cosas que me han pasado, o le han sucedido a personas cercanas a mí. Solo me dejo llevar por lo que tengo en la mente y ahí salen.

—Tu mayor influencia

Mi mayor influencia ha sido los mismos trovadores de la ciudad. Visitar El Mejunje constantemente me hizo abrir los ojos. Ver actuar a Alain (Garrido), Leonardo (García), Roly (Berrío), eso me llenó de ganas de hacer música. Hacía tiempo trataba de encontrar una salida a mis inquietudes musicales, y ahí las encontré.

—¿Cómo te acogieron los trovadores?

—Perfectamente. Con mucho cariño, me cuidan, me miman. Soy la única muchacha del grupo. Recibo un gran apoyo de todos ellos. Es hermoso sentirse así.

—Y si dejaras de ser la única mujer del grupo…

—Me encantaría que hubieran más trovadoras junto conmigo. De hecho, ya hay una chica con unas cualidades y talento tremendos: Irina González. Es una gran músico, compositora, arreglista. Ha realizado muy buenos trabajos para grupos como el Trío Raptus, verdaderamente encomiables. Ya ella es parte de nosotros, y estoy muy contenta por ello.

—¿Discos?

—Solo compilatorios. El primero fue Raspadura con ajonjolí, en el cual intervenimos 15 trovadores de todo el país —de ellos cuatro de Villa Clara: Michel Portela, Yordan Romero, Raúl Marchena y yo—; y luego en Canciones del Diablo Ilustrado

—¿Hasta dónde piensas llegar como trovadora?

—No voy mirando muy lejos. Tengo grandes ambiciones, sí, pero me encanta Santa Clara. Compartir con mis amigos, que son muchos y los quiero a todos. Trabajar, componer, cantar para mi gente de aquí.

«Y el sueño cercano es tener una peña propia, que quizás pronto se haga realidad, para compartir mi música con toda la gente que estimo.

Y seguro Yaíma lograra ese sueño y muchos más. Solamente es cuestión de tiempo para que su voz ocupe un lugar destacado dentro de la nueva generación de cantautores, los cuales, sin abandonar las raíces de nuestra música cubana, buscan una nueva melodía que perdure para todos los tiempos.

¡FELICIDADES A TODOS LOS PADRES EN SU DÍA!

Posted Junio 20, 2009 by francisnet
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Día de los PadresESTE domingo,  21 de junio,  es el Día de los Padres. Un día a veces olvidado, pues  el de las madres recibe  toda la atención —bien merecida, sin dudas—, pero no es justo dejar pasar por alto la jornada dedicada a los «puros», como popularmente les decimos en Cuba a los papás.

Ninguna familia estaría completa sin la presencia del progenitor. Ellos, con sus virtudes y defectos, constituyen fuente de  inspiración para los hijos, quienes no les dan tregua con sus exigencias y pedidos. Desde carritos plásticos hasta bicicletas, o desde  muñecas hasta la última camiseta con la imagen del sex simbol del momento de las adolescentes. ¡Ay, billeteras! Pero, al final siempre ceden con una sonrisa en los labios y la frente sudando frío.

Para ellos, este cuento de mi autoría creado hace ya algunos años, y que obtuviera premio en I Concurso de Literatura Humorística Juan Ángel Cardi, de la revista Pa’ lante, en el año 2005.

¡FELICIDADES, «PUROS»!

CARTA DE UN FETO A SU FUTURO PADRE

de  Francisnet Díaz

 Querido futuro Papá:

 Espero que al recibo de esta “placenta”…digo, placentera carta, te encuentres bien. Yo estoy un poco acatarrado, pues el ambiente está muy húmedo. Pero, no te preocupes. Hice una gestión con una pandilla de anticuerpos y me van a tirar un cabo; bueno, un cabo no, que eso es dañino, mejor una mano.

Por lo demás, me siento como en mis buenos tiempos, ya que me estoy alimentando inmejorablemente bien. La comida que ingiero es muy nutritiva. Siempre como platos fuertes. Sobre todo cuando Mamá se antoja de raspar con fuerza el fondo del caldero y, sin darse cuenta, se come también la limalla que desprende con la cuchara. Por lo que te puedo asegurar que mi salud es de hierro. Además, Mamá sabe alimentarme y es una magnífica cocinera. El otro día hizo un puré de papa con carne de pollo ¡qué estabaaa… como para chuparse el cordón umbilical! Pero bueno, papá, dejemos a Mamá con los calderos y concentrémonos en el tema que quiero abordarte, o sea: nosotros.

Como espero que sepas, solo me falta un mes para cumplir y salir del “tanque”. Si mal no recuerdo, el médico dijo que seguramente nacía el día 23.  ¡Así que el 23 se rompe la fuente! Y antes que suceda el desesperado acontecimiento, quisiera hablar contigo de futuro hombre a hombre, de hijo a padre, como personas civilizadas, pues quiero aclarar algunas cosas que serán vitales en nuestra relación filio – paternal. 

Primeramente, te diré que cuando yo nazca tienes todo el derecho a contentarte, correr por los pasillos de Maternidad, observarme con tus ojos llorosos, gritar, celebrar, decirle a la gente que te felicite y todas esas ridiculeces que harás como padre novato. Pero, por favor, si bebes con tus amigos, ni se te ocurra acercarte a darme besos. El alcohol me hace daño. ¿Qué cómo lo sé?, pregúntale a Mamá.

Por otra parte, quiero que tengas bien presente una cosa. ¡YO SOY TU HIJO!, y ser esto no es fácil. Sé que al principio te seré lo más grande del mundo, y dirás que no lo pensarías dos veces si tuvieras que dar la vida por mí. Y cuando crezca, te seguiré  siendo  lo  más  grande  del  mundo, y  seguirás diciendo que no lo pensarías dos, ni una ni ninguna vez en dar la vida por mí; pero, no por defenderme sino por suicidarte. Para casi todos los  padres —cuando  sus hijos son pequeños— les parecen  bombones;  pero cuando crecen, les parecen bombas. Mas, no te preocupes. Verás qué bien nos vamos a llevar. Tengo una fórmula que sé que no fallará, para que seas un buen padre, y yo un excelente hijo. Son diez mandamientos que deberás cumplir al calcañal de la letra. Aquí están:

 1)    Amarás a tu hijo por sobre todas las cosas: Pase lo que pase debes darme amor. Si rompo un cristal, darme amor; si quemo las cortinas de la sala, darme amor; si te dan quejas de mí, darme amor. No olvides que “Amor con amor se paga”. (lee bien Papá, es “paga”, no “pega”)

2)    No pelearás: Para que tengamos una buena relación no debes pelearme. No ganarás nada con eso. En vez de sentirte molesto conmigo cuenta hasta 10; si sucede otra vez, cuenta hasta 20; si vuelve a ocurrir, hasta 30 y así sucesivamente. Cuando tengas que contar hasta un millón ni te darás cuenta de cómo he crecido.

3)    No jurarás en vano: Si me juras algo debes cumplirlo. No como hiciste con Mamá, que cuando hicieron el amor —siendo novios— le juraste que te habías puesto el preservativo. Y, entre tú y yo, papá, sabes bien que no lo hiciste.  

4)    No mentirás: No puedes decirme mentiras de ningún tipo. Si lloro escandalosamente, y me dices que si me callo, me compras una bicicleta; si me callo, ¡me la tienes que comprar! ¡No quiero cuentos  conmigo!

5)    No pegarás: Haga lo que haga no debes pegarle a tu hijo. Los golpes ni educan ni resuelven nada. Si cometo una falta grave, mejor castígame, ¿oíste?, ¡castígame!

6)    No castigarás: El castigo tampoco es bueno para educar a tu hijo, Papá. Lo correcto es que me sientes, me digas que lo que hice está mal y me explicas por qué no debo hacerlo más. ¡Ah!, Papá, que la explicación sea corta.

7)    No me ignorarás: Siempre debes atenderme en el momento que yo lo necesite. Si estás durmiendo y te despierto, debes atenderme; si lees el periódico y te interrumpo, debes atenderme; si estás en el cuarto  haciendo algo con Mamá y yo entro, debes atenderme. Solo me ignorarás… cuando tengas deseos de pegarme.

8)    No amenazarás: A tu hijo no debes amenazarlo. Debes evitar frases como: «Te voy a encender la leva»; «Si te cojo te pelo al moñito»; o «Te voy a poner las nalgas más rojas que un puré de tomate», o «Te voy a dar una mano de cintazos que vas a parecer una cebra». Eso, está mal.

9)    No prohibirás: Debes dejarme hacer lo que yo quiera. Si me prohíbes, no dejarás que yo me desarrolle; que crezca sano, fuerte, que me haga hombre, ¿comprendes?  o ¿tú quieres que yo salga afeminado, eh? ¡Qué pasa, Papá? ¡Vamos a estar aquí!

10) No me abandonarás: Si algún día sucede que te separes de Mamá, no lo harás de mí. Me llevarás contigo a donde quiera que vayas. Así, seguirás practicando cada mandamiento. En teoría no es válido.

Bueno, Papá, espero que te aprendas bien estas indicaciones. ¡Verás qué buena relación vamos a tener! Te aseguro que seré un hijo ejemplar, y tú, ¿quién lo duda?, ¡el mejor padre del mundo! Nos vemos dentro de un mes.

                                                                  Un beso de tu futuro hijo:

                                                           El nombre que me pongas.

    P.D: Utiliza el muñeco de peluche que me compraste y ve practicando desde ahora. No seas finalista.

¡USTED NO ES MINOSKA CADALSO…?

Posted Febrero 25, 2009 by francisnet
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Minoska (izquierda) en plena labor profesional.

Minoska (izquierda) en plena labor profesional.

ASÍ le digo de manera jocosa a mi buena amiga Minoska Cadalso Navarro, corresponsal en Villa Clara de la emisora Radio Rebelde, cada vez que la veo en la calle. Como si fuera un gran admirador de ella —que realmente así me considero, como muchas personas más— suelo elogiarla en voz alta para que los demás transeúntes me escuchen y hacerla sonrojar sin saber dónde meterse, presa de su gran modestia.

A ella acaban de otorgarle el Premio Anual de Periodismo Juan Gualberto Gómez, merecido reconocimiento por su talentoso e incansable quehacer periodístico a lo largo de varios años.

Recuerdo cuando comencé a escuchar el nombre y la voz de Minoska en la radio —en una etapa de mi vida en la que ni soñaba desandar los caminos de la búsqueda y captura de noticias—, tanto como sus reportajes, me llamaba la atención su nombre, que junto a su apellido creía estar escuchando a una nativa de la antigua Rusia descendiente directa de una tradicional familia de verdugos o de fabricantes del artefacto diseñado para ajusticiar condenados a muerte. Y a la vez, detrás de aquel femenino timbre bocal expulsado por las ondas hertzianas, también ideaba el rostro de una mujer digna de todos los piropos. ¡Cosas de la imaginación!

Mas, en esto último no fallé. Minoska es una persona hermosa por fuera y por dentro. Conversar con ella deviene garantía de pasar un rato inevitablemente agradable. Su facilidad para reír contagia a todos a su alrededor, y siempre tiene un chiste preparado a flor de labios que suelta en el momento menos esperado, además de sus interesantes historias sobre su labor como periodista.

Ella tuvo el privilegio de realizar varias coberturas a viajes de Fidel al exterior, de lo cual posee un caudal de riquísimas anécdotas. Jamás se me olvida la del “Síndrome de la ‘vietnamización’”, que confieso me dejó perplejo.

Cuenta la Mino, como también cariñosamente le llaman muchos amigos, que en una visita realizada a Viet Nam decidió conocer la ciudad de cerca recorriendo las calles. Al poco tiempo, un repentino mareo, casi llegando al desmayo, le impidió continuar la marcha. Al contarle lo sucedido a un funcionario cubano, con mayor tiempo de estancia en el país asiático, este le explicó que había sufrido el “Síndrome de la ‘vietnamización’”, pues como cubana, estaba acostumbrada a ver personas de distintas razas en la Isla todos los días; pero, al cruzarse en la “tierra de los anamitas” con miles de personas del mismo color, esto le provocó un tipo de shock visual por la falta de costumbre. Está de más contar las risas y bromas surgidas a raíz de su historia.

Minoska y yo junto al busto de Enrique Nuñez Rodríguez, en Quemado de Güines, pueblo natal del inolvidable escritor.

Minoska y yo junto al busto de Enrique Nuñez Rodríguez, en Quemado de Güines, pueblo natal del inolvidable escritor.

Según apreció el jurado, se le entregó el premio por «la gran variedad y calidad de los trabajos, los disímiles temas tratados, la originalidad y la forma con que fueron elaborados y transmitidos por espacios de gran repercusión dentro de la emisora», pero detrás de este criterio de apenas cuatro renglones, hay varios años de sacrificio, entrega, dedicación y profesionalidad de una mujer que ha sabido auscultar las entrañas del periodismo, y ganarse el respeto  de colegas y oyentes.

Me hizo muy feliz el premio de Mino, tanto por su condición de gran amiga, como de excelente profesional. A partir de ahora, al encontrarla en la calle, sabrá que no dejaré de decirle en voz alta: “¡Usted no es Minoska Cadalso…”!, pero le agregaré de inmediato “…la periodista que obtuvo el premio Juan Gualberto Gómez!”.

Y aunque su rostro adquiera el color del más maduro de los tomates, lo menos que podrá hacer es sonreír, y recibir un enorme abrazo y un beso.

ESTRENANDO UN BLOG

Posted Febrero 22, 2009 by francisnet
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Francisnet Díaz

NUNCA imaginé abrir un blog personal. Apenas unos añitos atrás no sabía ni que existían. Cuando escuché hablar de ellos por vez primera pensé que eran cosas de las nuevas tecnologías para pasar el tiempo, como un video juego cualquiera. Poco a poco mis compañeros de labor comenzaron a embullarse y a introducirse en el fascinante mundo de los “blogueros” —desconozco si ya la Academia de la Lengua acepta el término tan en boga, pero no hay dudas de que la palabrita se impone—, y prácticamente parecen hablar otro idioma al conversar sobre sus páginas personales.

De los pocos que faltaban por tener el suyo era ello. Realmente la idea no me llamaba la atención, pues eso de estar actualizando una página digital casi a diario, “palpable” solo a través de un monitor, con la incertidumbre de si alguien la ve o no (y esto último casi seguro en un gran por ciento), no me daba ninguna gracia. Pero, al ver a algunos colegas visiblemente emocionados, entregados, apasionados y… otros “ados”, con ello, presentí entonces que algo bueno me estaba perdiendo. Con la misma cautela de los indígenas al acercarse a los españoles en los primeros instantes del encuentro de “ambos mundos”, comencé a elaborar mi dichoso blog.

Me apoyé en la experiencia de los más avezados para iniciar su confección y, sin dudas, la tareíta no fue tan fácil, aunque sí emocionante. Los pormenores de cómo administrar, editar, qué tipo de letra usar, con cuál imagen presentarlo, y un largo etcétera, me ocupó casi dos horas de mi tiempo para dar pie con bola.

También, qué nombre ponerle a la página me causó cefalea. No quería nada extravagante ni frívolo, como “EL JARDÍN DE TOÑO”, “LA CUCHARA CALIENTE” O “DULCECOCO CUBANO”. Después de un sinnúmero de cortocircuitos cerebrales decidí bautizarlo sencillamente “EL RINCÓN DE FRANSI”, solo así. Y no por cuestiones ególatras ni megalómanas, nada más lejos de la verdad. Solo, que quiero reflejarme en el blog tal como soy, como pienso, como converso, y comunico con lo demás. Ni más ni menos.

Apenas esta es la criatura en pañales, ya veremos cómo la iré vistiendo con el tiempo. ¿De qué hablaré? Ya apareciendo las ideas, los temas u ocurrencias que, parafraseando a Carlitos Varela, no son más que, “esas pequeñas (y grandes) cosas que también ayudan a vivir”.

¡Nos estamos viendo!